También ocurrirá que al empezar un problema, salgan aspectos y problemas que estaban ocultos y que pueden ser aún más traumáticos que el primero. Y ese nuevo problema puede que tenga más intensidad emocional que el anterior y que al hacer las rondas de tapping te encuentres peor, pero eso es bueno. Cuanto peor te sientas, mejor, porque más porquería estarás limpiando. Lo importante es que nunca pares a mitad de la sesión. Continúa haciendo tapping hasta que estés bien y hasta que el problema se haya ido.
Hay que entender que muchas de las emociones de nuestra vida están reprimidas y, a menudo, al limpiar un problema salen esas emociones reprimidas. Es por ello que en ocasiones en el tapping se llora con fuerza, pero como dije antes eso es muy positivo, porque es una forma de liberar toda esa tensión acumulada durante años. Ya verás como al terminar la sesión vas a sentirte en armonía y cómo vas a sentir que te has desecho de una pesada carga. La sensación de alivio será maravillosa.
Así que, lo más importante es que sea lo que sea que te venga durante la sesión, no pares. Sigue hasta limpiarlo todo, y te liberarás de la carga para siempre.